domingo, 9 de octubre de 2011

Sobre los rumbos de este blog

Hola a todos.
Como habéis podido percibir en estos últimos meses no habido apenas actividad, por no decir que nula. Bueno, han pasado muchas cosas en este tiempo de silencios, casi todas malas, pero ya sabéis que de esas también saco cosas buenas.

En este silencio me he planteado muchas cosas sobre mi día a día, sobre todo lo que me sucede o me ha sucedido y cómo voy a proceder al respecto. De entre muchas de las cosas que me he planteado ha sido la de cerrar este blog. Suena más dramático de lo que realmente es, pero creo que ya me cansé. Me tomo muy en serio las cosas que subo y lo que intento explicar con ellas; siento que en parte me quita energías, las cuales y ante los eventos que me han sucedido, debería ahorrar. Y porque la verdad, ya no le echo las ganas que le echaba antes. Igual y porque ya me acostumbré a México y lo que antes me sorprendía ahora ya... Bueno, es mi día a día.

Pero luego me he parado a pensar, y me he dado cuenta que me he volcado demasiado en narraros con palabras escritas o en imágenes (en movimiento o no) lo que es México, omitiendo los demás sentidos. Por eso, he decidido acercaros México a nivel auditivo. Seguirán habiendo imágenes y vídeos, pero por un tiempo abundará el audio.

Estad atentos a las notificaciones.
Saludos.

La dulce medicina

Acá en México me sorprendió sobremanera la cantidad de farmacias que hay. También me sorprendió que muchas veces en estas farmacias no te atiende gente totalmente cualificada (a experiencias personales me remito). Pero al margen de este dato curioso, y de entre toda esta marea de farmacias y franquicias de éstas, hay una que tiene especial calado en la cultura popular mexicana, y son las Farmacias Similares, especializadas en fármacos genéricos. 

El caso es que están por todas partes, y siempre que pasas al lado de una farmacia de éstas, siempre hay alguien (debidamente vestido con bata como si fuera doctor) dando volantitos promocionando sus servicios, ofertas y competencias positivas de sus productos.
Total que un día en mi hora de comida me dieron un volante de estos, y la verdad me sorprendió porque con el papel, desperdiciado, te obsequiaban con una piruleta debidamente grapada a la publicidad. Y con la imagen de la mascota de la franquicia, un señor gordo todo él con alopecia terminal y bigote cano esbozando una gran sonrisa. El Doctor Simi, le llaman.

En fin, me pareció algo muy destacable que una empresa que está tan introducida dentro de la cultura popular siga teniendo eso detalles con sus usuarios.

La verdad, la verdad, no me paré a leer el volante, sólo me llamó la atención por la piruleta.