martes, 4 de agosto de 2009

La cortesía de la Condesa


He vuelto. Después de un tiempo de ausencia debido a ciertos viajes de carácter familiar, ya he regresado. Pronto hará un año que ando por México y el nopal noticiero pronto entrará en la segunda temporada (y ya tengo nuevas ideas...), pero mientras eso sucede yo voy a seguir subiendo cosas que voy viendo y me van gustando o llamando la atención.

Y en esta ocasión os traigo una cosa que aunque parezca obvia allá por mis tierras nunca lo he visto. Y es que en la colonia en la que vivo hay mucho perro, o mejor dicho mucho individuo con perro. Como comprenderéis estas criaturas de ¿dios? también tienen sus necesidades (los perros) y a todos nos fastidia pisar una caca de perro. Pues bien, la Condesa que es la colonia en la que vivo además de ser muy fresa y plagada de europeos también es muy presumida y cuida mucho de su imagen, y una de esas maneras de hacerlo es con unas cosas como son estos dispensadores de bolsitas para que la gente recoja con su mano protegida las cacas de sus canes. Todo un despliegue de glamour, ¿eh?
En fin, son de esas cosas que están muy bien y deberían de estar más extendidas por el mundo que por mucha buena suerte que digan que da pisar una caca... no hace ni puta gracia.


Atención al pictograma del dispensador.

PS: La cabina cobra del anterior post ya ha desaparecido, hagamos un minuto de silencio por ella...
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