miércoles, 15 de abril de 2009

Chistorra



El cielo en un pedacito de embutido, sin duda alguna.
Hace unas semanas, tomando una birras con mi amiga la chaparrita allá por la calle Regina en el centro, descubrí que la chistorra había llegado a México y yo sin saberlo. Así que tomando y tomando, le dije a la chaparra: "Tengo hambre (mi frase, ya, mítica)". Nos traen la carta y... TACHÁN, chistorra al canto. Ya suponéis que me la pedí y me comí yo solito ese platito, bueno le regalé unos trocitos a Geraldine por educación... El pan era pan con ajo, fue lo que le falló si hubiera tenido tomate aceite y sal...
En fin, el caso es que me supo a gloria (y me repitió con gusto). Ya estoy planeando un segundo asalto.
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