lunes, 8 de diciembre de 2008

Guadalajara, Jalisco, México

Después de un tiempo sin postear y sin saber de mí (el último post no cuenta), he regresado. La verdad es que las cosas se pusieron un poco tensas por aquí, y como no quería liarla más decidí irme a Guadalajara unos días (una semana) a la Feria Internacional del Libro (FIL) y a hacer turismo, ya que estaba. Además de para liberar tensiones y huir del DF que realmente es asfixiante en todos los aspectos. Y me alegro en anunciaros que sirvió. Me lo pasé genial. Vi la ciudad que es muy bonita y limpia. Miré y compré libros (Noe me compré el Art of The Incredibles de Pixar, jajaja). Conocí gente de todo el globo en el hostel. Me emborraché casi todas las noches, y pagué la factura. Bueno, que me lo pasé muy bien y me olvidé por una semana de los problemas, y ahora que he regresado, éstos me dan igual.
¿A que es genial?

Además, me he vuelto a sentir en México, y en cierto modo recordé qué diablos hago aquí... vine a divertirme y a conocer el país, no a ser el esclavo de nadie y mucho menos de una ciudad.

Como veis vuelvo bastante renovado, animado y tranquilo.
Y como han sido muchos días y he estado en varios sitios, en esta ocasión voy a contároslo todo por partes.

La catedral de Guadalajara (GDL)
con sus torres gemelas (no son las que os pensáis).


¡Piñata! Digo, ¡asno!

Ahí estaba yo, llorando por la emoción (mentira no era por la emoción) entre tanto chile... ¡Pero vaya montón de Chile!

La FIL, la feria del libro más grande de México. En teoría me debía de encontrar con un conferenciante que mi amiga Noe me paso el contacto, pero las comunicaciones se truncaron y no pudo ser. Por suerte, y por ser un tipo apañao', tenía un contacto dentro (ya sabéis, un plan B). Mi amiga Paloma, que estaba en un stand me coló audazmente y burlando simpáticamente todos los controles (vamos que me sacó un gafete con el que entrar). Luego ella me dejó su gafete para el resto de los días dado que ella se volvía al DF. Ya me véis a mi paseandome con un gafete que ponía Paloma Ibarra, menos mal que no me leían, jajaja. La feria estuvo bastante bien, y sin duda alguna era grande. Estaban todas las editoriales importantes y me dediqué a conseguir contactos y a reprimir mis ansias de comprar libros... Aunque aún no quiero tengo que pensar en mi regreso.
Bueno, en conjunto, muy bien aunque agotador.

Este es Andrew de Alberta, Canadá un chico del hostel y que nos hicimos amiguetes, y el tiempo que anduvo por Guadalajara la recorrimos juntos.

Yo me negaba a estar en GDL (es más corto) y no hacer turismo, así que boicoteé un poco la FIL (por que si digo el Fil casi que estaría hablando de mí) y nos fuimos de tour por la ciudad. Éste es el mercado de San Juan de Dios, realmente grande, una pena que se me acabara la batería de la cámara andando por allí. Pero podías encontrar de todo: artesanías, sombreros, juguetes, animales, cualquier cosa sobre peletería, y sobre todo y es que es lo más importante, zapatos. Guadalajara tiene la fama de tener una gran oferta de éstos y además a un buen precio, qué cosas, ¿eh?


Señoras y señores, se lo crean o no, aquí también se usa el "Bueno, Bonito y Barato", la ley de las tres B's.

Color, color, color, color, color, color... ¿Dije color?


Por la ciudad se respira tranquilidad y hasta podríamos decir que seguridad. Al menos para los que vivimos en el DF así lo sentíamos. Enfrente del Museo Cabañas, en donde se encuentran los murales de Orozco y por el cual si eres mexicano has de pagar treinta pesos y si eres extranjero setenta... teniendo en cuenta que tal artista nunca cobró por sus obras (esa es la gracia de México, entre otras), habían unas esculturas hechas por una mujer (me perdonaréis si no me sé su nombre) que trabajaba en la corriente surrealista. No os digo más, mejor mirenlas ustedes mismos.


Desde el balcón del hostel, qué paz, qué tranquilidad.

Si realmente existe un dios o un conjunto de dioses, uhm... aunque a lo mejor es un sindicato... Da igual, sea lo que sea lo que haya, de seguro que nos ven así.
Ya sabéis, desde Teotihuacan ha crecido en mí un pequeño ser megalómano...

Durante mi visita a GDL visitamos dos sitios. El primero fue Tlaquepaque, un pueblito de artesanos muy turístico y muy bonito que había como a unos veinte minutos de la ciudad en camión (osease, en autobús). Y la verdad es que tenían esculturas muy interesantes, pero lamentablemente no nos dejaban tomar fotos, así que no las vais a ver... Además estuvimos hablando con un tipo que trabajaba el vitral y lo cual también fue muy interesante. Pero antes de eso nos fuimos a comer al mercado de Tlaquepaque, cosa que sólo podéis hacer si tenéis un estómago fuerte o un tiempo en el país si queréis evitar la "venganza de Moctezuma", a comer unos riquísimos tacos de bírrias y unas quesadillas. Luego nos fuimos a tomar una birras a un bar que es muy conocido, y no muy caro la verdad, que ocupaba toda una cuadra, acompañado de un rico guacamole.

Por favor, que alguien me explique esta señal:
"ALTO, uno y uno" ¿?


La plaza del pueblo era bastante acogedora, y los edificios que la rodeaban bien bonitos. Bien añejos, bien coloniales.

¡Buah! Si fuera verdad...


Se supone que estas esculturas son de alguien importante, pero no lo será mucho si yo no sé de quién son...
Uhm... de cualquier forma, están graciosas.


¡No me sueltes!


Con todos ustedes, los mariachis más baratos que pudimos encontrar, digo, les faltaba algo de ritmo... pero figuran muy bien. Jajaja. Los del banco somos de izquierda a derecha Geraldine, alias "the chaparrita one", de México, un servidor y Nik de Inglaterra.



Paseando por Tlaquepaque y presentando a algunos partícipes de mi aventura.

Nos dieron las del gallo andando por las calles de Tlaquepaque,
lo que pasó es que el gallo no sabía distinguir entre el amanecer y el atardecer... Cosas que pasan.


Como a las siete de la tarde parecían las diez de la noche por la oscuridad, pero el señor de los globos nos reveló la verdad. Buen ambiente y frescor otoñal.

¿A que es bonito? Yo he estado ahí.

Me han dado tanto la brasa con la historia reciente de México que ya es casi imposible no sentir algo cuando ves al.. ¡El doliente Hidalgo! Una clase breve de historia, este señor fue el que llamó al pueblo a la sublevación contra los españoles allá por 1810 dando origen así a la primera revolución mexicana.
¡Eah! Pa' que veáis que me aplico.


Después de Tlaquepaque, nos regresamos al hostel y organizamos una expedición nocturna a un local donde tocaba una banda cubana en vivo. Y ahí estaban todos bailando salsa. No os hagáis ilusiones (sé que algunos, más algunas, me habéis visualizado bailando, pues, seguid visualizando...) no di ni un pasito de baile.
En la foto de izquierda a derecha: Arum de Corea, Nik de Inglaterra, "the chaparrita one" de México y un servidor.

Al día siguiente, me convencieron para quedarme un día más y lo aprovechamos para ir a Tequila, y como ya os estáis suponiendo, fuimos a beber tequila. ¿Qué íbamos a hacer si no? Fueron como unas dos horas y media de trayecto pero estuvo bien, por el camino ves grandes campos de cultivo de ágave azul, del cual se extrae el mejor tequila de la república con denominación de origen, lo cual viene a ser como el champagne y el cava, todo lo que no se cultive y destile en Tequila no se le puede llamar como tal. Se le podrá denominar licor de ágave, o cualquier cosa, pero al no ser hecho en Tequila no es tequila. Lo que dije, lo mismo que el champagne. Estando ya en el pueblo nos dimos un voltio, y la verdad es que muy turístico y muy, pero que muy, limpio. Finalmente nos dijimos que no tenía sentido estar en Tequila y no ir a ver cómo se destila el tequila. así que pagamos un tour para guiris y vimos todo el proceso de destilación y las diferentes clases de tequilas. Ahora ya soy todo un experto catador.

On the road, se me hizo que ninguna carretera que hubiera visto antes le encontraba familiaridad con ésta.

Esto es el ágave azul, y de ahí sale el tequila.

Como esta foto la he puesto porque sí, os cuento que el tequila se extrae de la piña y no de las hojas, no os vayáis a creer ahora que se trituran las hojas.


Esto me encanta. Un Jesús (Cristo) super guay te lanza mensajes en la carretera, éste me pareció genial, del palo "Ven a Tequila, wey. Tómate unos caballitos conmigo..." y los campos de ágave azul a la derecha, si es que más auténtico no se puede ser. Por cierto habían otros más cañeros con mensajes como "Jesús mola"... Lástima no poder haberlo fotografiado. Para la próxima.

Señoras y señoras, este es un jimador que es quien con la ayuda de una coa (una herramienta del campo) le talla las hojas al ágave dejando al descubierto la piña y de donde posteriormente y tras un proceso se obtiene el tequila.
¿Habéis visto qué didáctico estoy esta vez?

Pasamos por José Cuervo y mirad lo que tenían en la entrada... un Señor Cuervo enjaulado. Por algo es la imagen de ésta casa.
El cuervo estaba vivo y era negro, por eso no se ve muy bien.


Las calles de Tequila.
A mi me daba por ir canturreando "Salta..., salta conmigo..."

Una destiladora "old school". Por ahí salía el tequila hace tiempo...



Esto es de interés general, las clases de tequila. No os las voy a decir, pero no confundáis el tequila con el 100% ágave. El primero es 51% ágave y un 49% otros azúcares ideal para mezclar o coctelería, y el 100% ágave es eso lo que entenderíamos por el "buen tequila".

En una destilería de tequila. Seguro que muchos querrían un almacén como ése...

Todo eso está lleno de lo que ya os imagináis.

Tuvimos la suerte de ver algo que en las visitas no se suele mostrar. Vimos como introducían las piñas de ágave en ésos tanques para cocerlas y así extraer los azúcares de éste.





Un videíto en la destilería.


Puro azúcar de ágave azul.

No es NYC, son los respiraderos de la destilería. Y olía bastante dulce.

La kely de los Sauza, actualmente residida por Silvia Sauza, la nieta de los originarios Sauza. Para los despistados, Tequila Sauza.

Después de Tequila nos regresamos a GDL, conocí a un madrileño muy majo en un nuevo hostel ya que del anterior nos corrieron por tener reservas anteriores, nos fuimos de cena con unos amigos de la chaparrita y después a una fiesta cuyo equivalente sería una fiesta de Erasmus, snop y modernilla con muchas poses.
Al día siguiente, me intentaron persuadir para quedarme pero mi cartera y yo decidimos que no se podía, y agarramos el madrileño y yo el camión hacia la central de camiones donde un camión me devolvió al DF siete horas después (un palizón, porque me dejó en la estación del norte a una hora y media de mi casa...).

La verdad es que me sentó muy bien este viajecito, y ya tengo ganas de más. Por el momento ésta ha sido mi crónica, me dejo muchas cosas que contar, matices, detalles, fotos... pero algo tengo que dejar para cuando me veais, ¿no?
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